Construida sobre nueve familias de agentes de IA, la plataforma ofrece visibilidad total, validación adversarial de explotabilidad, priorización por riesgo real, remediación verificable, seguridad para agentes de IA y preparación post-cuántica
SIEM, EDR, escáner de vulnerabilidades, cinco consolas más. Cada una grita por su lado. Tu equipo traduce alertas a mano, prioriza a ojo y documenta de noche. El riesgo real se esconde en el ruido.

Se integra con lo que ya tienes. Sin reemplazar nada.
Correlaciona lo que dicen tus herramientas entre sí.
Valida qué riesgo es explotable de verdad. No teoría: explotabilidad.
Aplica la corrección en tu entorno.
Confirma que funcionó. Si no, revierte.
Deja el registro hecho mientras opera. Auditoría sin sprint de pánico.
SmartArmor se monta sobre tu stack, tu equipo, tus reglas. Y cierra el ciclo completo
Flujo secuencial de defensa: de señales dispersas a evidencia verificable.
No. SmartArmor se monta sobre tu stack: conecta lo que ya tienes y lo hace decidir. Cero consolas nuevas.
Sí. Está pensado para equipos pequeños: SmartArmor prioriza, corrige y documenta; tú apruebas.
La evidencia se genera mientras opera: cada corrección queda registrada y lista para el auditor — o para el cliente que te audita.
Sí. Un mismo pipeline de decisión para todos tus clientes, con evidencia separada por tenant.