Una capa superior con IA agéntica
que decide, corrige y lo demuestra
SmartArmor se coloca encima del stack de seguridad que ya tienes. No compite con tu SIEM, tu EDR, tu XDR ni tu SOAR: los conecta, correlaciona lo que dicen y coordina lo que hacen.
No es otra consola. No es un chatbot
pegado a una herramienta vieja.
No es automatización sin control. Tú fijas los límites.
No reemplaza lo que ya compraste. Lo potencia.
No elimina la responsabilidad humana. La hace trazable.
No impone un único modelo operativo. Se adapta al tuyo.
Del hallazgo a la evidencia, sin huecos.
SmartArmor funciona como un ciclo. Cada paso alimenta al siguiente, y el último alimenta al primero. El diferenciador no está al inicio: está al final, donde casi nadie llega.
- 01ConectarTu stack, tu nube, tus identidades, tus agentes de IA.
- 02ObservarSeñales de todos los dominios en un solo lugar.
- 03EntenderContexto técnico y de negocio, no solo eventos.
- 04ValidarComprobamos si la exposición realmente puede explotarse.
- 05PriorizarPor riesgo real, no por severidad teórica.
- 06RemediarAcciones concretas, no recomendaciones genéricas.
- 07ResponderBajo tus políticas y con tu aprobación cuando lo requieras.
- 08VerificarConfirmamos que funcionó. Si no, revertimos.
- 09EvidenciaEl registro se construye mientras operas, no después.
Todos ya detectan.
Cerrar el ciclo, casi nadie lo hace.
Nueve familias de agentes, una sola operación.
Por dentro no hay un modelo de lenguaje respondiendo preguntas sobre alertas. Hay nueve familias de agentes especializados. Cada una cumple una misión concreta y comparte contexto con las demás dentro de una operación gobernada.
Observación y visibilidad
Monitorea infraestructura, nube, endpoints, identidades, redes, APIs, contenedores, repositorios, pipelines, proveedores y datos sensibles.
Análisis y correlación
Cruza señales, vulnerabilidades, configuraciones, exposición externa, criticidad de activos y contexto de negocio.
Validación adversarial controlada
Verifica, de forma trazable, si una exposición realmente puede explotarse.
Priorización
Clasifica por exposición, explotabilidad, criticidad, impacto de negocio y contexto regulatorio.
Remediación
Convierte hallazgos en acciones concretas: parches, hardening, reglas, ajustes de identidad, correcciones en la nube.
Respuesta
Recomienda o ejecuta acciones autorizadas, dispara playbooks, aísla activos o solicita aprobación humana.
Gobernanza, evidencia y cumplimiento
Documenta cada decisión, política, aprobación y verificación.
Protección de agentes de IA
Supervisa tus agentes propios y de terceros conectados a tus sistemas.
Preparación poscuántica
Identifica dependencias criptográficas, certificados, claves, PKI y activos con datos de vida larga.
La ventaja no está en una sola capacidad.
Está en que trabajan juntas.
Tú mueves el límite.
Los modos de operación no son productos distintos. Son niveles de confianza dentro de la misma plataforma. Empiezas recibiendo recomendaciones. Avanzas hacia la ejecución automática bajo políticas. Y tú decides qué acciones requieren aprobación, qué límites aplican por tipo de activo y qué severidades habilitan qué.
La autonomía se gana, no se asume.
Dos formas de entrar.
Ya tienes herramientas.
Las conectamos y las potenciamos. Tu inversión actual empieza a rendir mejor porque sus señales por fin se cruzan entre sí.
No tienes casi nada.
Desplegamos y orquestamos una arquitectura modular completa. No necesitas un equipo de seguridad para operarla.
Crece donde lo necesites.
Seguridad de agentes
Gobernanza de tus agentes de IA propios y de terceros.
Validación adversarial
Verificación real de explotabilidad antes de priorizar.
Remediación y priorización de parches
Qué parchar primero y por qué.
Cripto-agilidad / preparación PQC
Inventario criptográfico y hoja de ruta poscuántica.
Evidencia y paquetes regulatorios
Reportes técnicos, ejecutivos y regulatorios.
Empieza donde duele.
Miramos tu entorno, te decimos qué haríamos y si somos un buen fit.